EXPERIENCIAS CON LAS DROGAS – ADICCIÓN
- Esta es mi experiencia: Sentí que me movían en la cama y vi a mi madre. Estaba de pie a mi lado con su bata de casa de siempre y me miraba. Me di vuelta y cerré los ojos, pero era tanto el sudor que tenía, que mojaba toda la sábana y ella volvía a zarandearme y yo a intentar dormir en medio de aquella sopa en que estaba revolcado, dando vueltas para allá y para acá sin poder estar tranquilo. Llevaba ya dos días sin beber nada, se lo juro por los restos de mi madre, ¡ni una gota! y ella que está en el cielo no me dejará mentir. Yo a intentar dormir entre aquellos temblores, a ver si se me quitaban y ella que no me dejaba en paz. Abrí los ojos, prendí la luz y le dije que me sentía muy mal y me dijo que tranquilo, que todo iba a salir bien, que buscara ayuda. Me pasó la mano por la frente para secarme el sudor y me dijo “Ay, mi niño, tienes que dejar de beber” y yo, que ya llevo dos días mamá y estoy que no aguanto, y ella que tienes que ser fuerte, y aquellos bichos negros que empezaron a aparecer por todas partes, y las sombras en la pared que se movían, y los temblores que iban aumentando más y más, y el ardor en todo el cuerpo. Creía que me iba a volver loco. Me bebí un trago bien largo y poco a poco empecé a sentirme mejor. Dicen que eso es delirium tremens
- Yo sé que que voy a ir al trullo y debía sentirme muy mal por ello, pero hay algo peor que eso y tengo que contarlo. Sé que lo que hice estuvo mal, que robé en una gasolinera y están las pruebas de la cinta de vídeo de la cámara de seguridad para demostrar que fui yo, aunque no me encontraran el dinero encima ni el dependiente me reconociera en la rueda, quizás porque se estaba cagando del miedo cuando el asalto. ¿Qué quieren que les diga? Ahí están las pruebas: fui yo, a menos que tenga un hermano gemelo idéntico y yo no lo sepa, y tengo que aceptarlo y cumplir. Dicen que el talego es duro y habrá que adaptarse para sobrevivir porque no queda otra, pero a decir verdad tengo más miedo de otra cosa. ¿Saben de cuál? De que asalté esa gasolinera y no recuerdo nada de lo ocurrido, que igual que robé y me fui, pude haber matado al dependiente y no lo habría sabido. Por eso pedí ayuda, porque es terrible saber que uno pudo hacer cosas que no quería y que después de hacerlas no las recuerde como para poder arrepentirse de ellas. Si esto le puede servir a alguien me alegraré mucho
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